De acuerdo a los datos publicados por el Centro de Predicción Climática (CPC) de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por su sigla en inglés), se registró en la semana que terminó el 15 de julio una anomalía absoluta de +2,1 °C en la región Niño 3.4.
Es la segunda semana consecutiva con anomalías absolutas iguales o superiores a 2 °C, un nivel típico de episodios de El Niño “muy intensos”, según informó el sitio Meteored. En tanto, las anomalías relativas —que representan el calentamiento promedio de los océanos tropicales— llegaron a 1,4 °C la semana pasada, que se acerca al umbral para un evento considerado "fuerte" (1,5 °C).
Mientras que las aguas subsuperficiales, a unos 300 metros de profundidad, muestran una burbuja cálida con anomalías que superan los 6 °C cerca de la superficie. Además de los datos de la NOAA, los registros diarios del Climate Reanalyzer mostraron que 2026 batió récords de temperaturas de la superficie del mar.
Desde junio, tanto la temperatura media de los océanos del planeta como la temperatura media de la región Niño 3.4 alcanzaron temperaturas que superaron los 29 °C, incluso al comienzo del invierno del hemisferio sur, superando las cifras de años marcados por El Niño históricos, como 1982, 1997 y 2015.
¿Qué dice el nuevo pronóstico?Las últimas previsiones sostienen que las anomalías de la temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 podrían superar los 3 °C entre finales de invierno y principios de primavera en el hemisferio sur. Los modelos dinámicos mostraron una intensificación mayor del calentamiento frente a la ronda anterior, cuyo valor máximo fue de 2,6 °C y ahora ronda los 3,1 °C.
El último informe también resaltó que, desde 2025, el modelo IRI dejó de incorporar el modelo del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas. De todas maneras, las simulaciones que iniciaron en julio mostraron que el conjunto de modelos del ECMWF proyectó anomalías superiores a 2,5 °C a partir de agosto y por encima de 3 °C desde octubre.
Asimismo, el propio ECMWF, a través del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), proporcionó un promedio de nueve modelos que también reforzó la intensidad del evento, con anomalías de 3,5 °C en diciembre.
¿Qué se espera para la primavera en Argentina?Marcelo Madelón, licenciado en Medio Ambiente y pronosticador del Aeropuerto de Córdoba, explicó a Infobae que “el evento de la corriente de El Niño produce desequilibrios climáticos en todo el mundo”. Para la Argentina, el foco está puesto sobre la lluvia.
“En el caso de nuestro país, son copiosas las lluvias que esperamos a partir de la primavera en la Mesopotamia y en la región del litoral, así también en el centro del país”, explicó el especialista. Los efectos de esta oscilación sobre Argentina son diversos y varían dependiendo de la fase, la región y la época del año.
Durante la primavera y el verano, el noreste argentino tiende a registrar precipitaciones superiores a las normales durante una fase El Niño. Durante la fase La Niña misma zona tiende a registrar precipitaciones por debajo de lo normal.
¿Qué es El Niño?El Niño/Oscilación del Sur (ENOS) es un fenómeno natural caracterizado por la fluctuación de las temperaturas del océano en la parte central y oriental del Pacífico ecuatorial, asociada a cambios en la atmósfera. Este fenómeno tiene una gran influencia en las condiciones climáticas de diversas partes del mundo.
Es uno de los patrones más importantes de la llamada variabilidad climática interanual, que incluye modificaciones de la circulación de la atmósfera que pueden durar desde varios meses a pocos años. El Niño y La Niña son los componentes oceánicos, mientras que la Oscilación del Sur es el componente atmosférico, y ambos dan origen al término El Niño/Oscilación del Sur. Este fenómeno comprende tres fases: El Niño, La Niña y una fase neutra.
Fuente: El Destape.
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