Más allá del resultado deportivo, el cierre del Mundial volvió a convertirse en un acontecimiento de enorme impacto para la sociedad argentina.
Durante semanas, millones de personas siguieron el recorrido del seleccionado, que volvió a instalar al fútbol como tema central de conversación en hogares, escuelas, lugares de trabajo y espacios públicos. La clasificación frente a Inglaterra había generado celebraciones masivas y también reacciones desde todo el arco político, reflejando el alcance social que volvió a tener el equipo nacional.
La expectativa por la final paralizó gran parte de la actividad habitual del domingo y volvió a reunir a familias, grupos de amigos y vecinos alrededor de una pantalla para acompañar a la Selección.
España impuso el ritmo y Argentina nunca encontró comodidadEn el aspecto futbolístico, España fue superior durante buena parte del encuentro.
Con mayor posesión de la pelota, presión constante y circulación precisa, el conjunto europeo limitó los espacios para Lionel Messi y obligó a Argentina a retroceder varios metros.
Julián Álvarez quedó aislado en ataque y el mediocampo argentino tuvo dificultades para salir de la presión ejercida por Rodri, Dani Olmo y compañía.
La primera mitad ya había mostrado un panorama complejo para el equipo de Lionel Scaloni, que además perdió por lesión a Lisandro Martínez antes del descanso.
El Dibu Martínez sostuvo la ilusión hasta el alargueSi el marcador permaneció igualado durante los 90 minutos fue, en gran medida, por la actuación de Emiliano Martínez.
El arquero argentino respondió con atajadas determinantes frente a Lamine Yamal, Rodri, Nico Williams, Ferran Torres, Oyarzábal y Cucurella, evitando que España resolviera el partido mucho antes.
Scaloni buscó modificar el desarrollo con los ingresos de Leandro Paredes, Nahuel Molina, Facundo Medina y Giuliano Simeone, aunque Argentina nunca consiguió recuperar el control del juego.
La expulsión de Enzo Fernández cambió el escenarioEl momento decisivo llegó sobre el cierre del tiempo reglamentario.
Enzo Fernández recibió la segunda tarjeta amarilla tras una infracción sobre Pau Cubarsí y dejó a la Selección con diez jugadores para disputar el tiempo suplementario.
Con un futbolista menos, Argentina priorizó la defensa y apostó por sostener el empate para llegar a los penales.
Ferran Torres definió la finalLa resistencia argentina se rompió apenas comenzado el segundo tiempo suplementario.
Nico Williams desbordó por la izquierda y envió un centro que Ferran Torres conectó con un potente remate para vencer a Emiliano Martínez y marcar el único gol de la final.
Argentina intentó reaccionar en los últimos minutos y estuvo cerca del empate en la última acción del partido, cuando Giuliano Simeone capturó un rebote dentro del área tras un córner, aunque su remate terminó por encima del travesaño.
Una campaña que volvió a colocar a Argentina entre las mejores seleccionesAunque el bicampeonato no pudo concretarse, la Selección volvió a disputar una final del mundo y confirmó su lugar entre las principales potencias del fútbol internacional.
El equipo de Lionel Scaloni cerró otra destacada campaña mundialista, luego de eliminar a Inglaterra en semifinales y alcanzar nuevamente el partido decisivo.
Más allá de la derrota, el recorrido volvió a generar una movilización social que trascendió el deporte y reafirmó el lugar de la Selección como uno de los principales símbolos de identidad colectiva del país.
Fuente: El Argentino.
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