El intendente de Villa Ana, Iván Alfonso, describió como “crítica” la situación económica y administrativa de la comuna al momento de asumir. “Pensábamos que íbamos a estar en una sala intermedia de recuperación, pero nos encontramos con una realidad de terapia intensiva”, graficó. Según explicó, la deuda es mayor a la prevista, con compromisos significativos con Aguas Santafesinas y el sindicato, que superan los 100 millones de pesos, además de múltiples deudas con proveedores, estaciones de servicio y talleres mecánicos.
A pesar del panorama, la gestión logró avanzar en acuerdos de pago con la mayoría de los acreedores, lo que permitió reactivar una agenda política y de gestión. En paralelo, uno de los principales obstáculos fue el deterioro del parque automotor, que dificultó la prestación de servicios básicos. Para sostener tareas como desmalezado y recolección de ramas, la comuna debió recurrir a contrataciones temporarias y al trabajo conjunto con vecinos.
Alfonso confirmó que se está realizando una auditoría con apoyo de la Universidad Nacional del Litoral para esclarecer presuntas irregularidades en el manejo de fondos, entre ellos el Fondo de Financiamiento Educativo y el Boleto Educativo Rural. “No vamos a tapar a nadie. Si hay responsabilidades, se avanzará por la vía que corresponda”, aseguró, sin descartar eventuales acciones judiciales una vez que se conozcan los resultados.
En cuanto al funcionamiento interno, el intendente señaló que los sueldos se están pagando en tiempo y forma, que la comuna cuenta con 30 empleados de planta y que, mediante trabajos eventuales, ya se brindó ocupación temporaria a decenas de vecinos. Además, remarcó que él y varios funcionarios no perciben sueldos como autoridades, manteniendo sus ingresos por fuera de la comuna.
De cara a los próximos meses, la prioridad será ordenar la estructura interna, recuperar herramientas y maquinaria, y avanzar con proyectos ya presentados ante la Provincia, como obras en la Plaza San Martín, pavimento y cordón cuneta. Finalmente, Alfonso agradeció el acompañamiento de la comunidad y pidió paciencia: “Estamos empezando a ordenar una comuna muy golpeada, pero con el apoyo de los vecinos vamos a salir adelante”.













